Lo que me gusta es cómo le toca la cara. Cómo está toda cubierta. Cómo las telas de piedra son telas y la carne es carne. Cómo los cuellos son más blancos que el resto.
De ella me gustan su estómago, sus pies y su nombre. De él también me gusta su nombre, pero también sus manos.
Pero sobre todo. Sobre todo me gusta cómo se tocan.
Yo quiero tocar así todos los días.
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