lunes, 24 de diciembre de 2012

Después

Mi padre y mi madre libran un combate en mi pelo.

Hoy mis rizos negros susurran palabras secretas a los rubios.

Palabras de guerra.

Hoy soy rubia,
pero mañana seré morena y,
lo único que me quedará tras la guerra es un castaño acaramelado.
La tierra quemada.
Y mientras me pregunto que por qué fueron tan malos buscadores de tesoros.
Si yo soy lo que ha quedado.

Y mi madre me trenza el pelo mientras duermo.
Y mi padre le sujeta fuertemente los cabellos,
y se los ata a un clavo,
para que no se olvide de mi trenza,
antes de irse a dormir.

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