Lo que no tienes que dejar es que piensen, que piensen por ti,
delante de ti, detrás de ti y a los lados. Diferénciate.
Busca
una grieta entre sus manos y atraviésala violentamente. Asesina su
inocencia. ¿Cómo puedes encontrar los límites entre ellos y tú? Sin duda
la primera vez es traumática. Pero el resto se te olvida. Y ya a partir
de entonces no puedes evitar establecer esa línea muda que te proteja
de Ellos. Delimitarte.
Como cuando adivinas formas en las vetas de la madera. Una vez encuentras esa cara tan horripilante ya nunca te abandona. Intentas no mirar. Te prometes a ti mismo que si no piensas en ello estarás a salvo. Cierras los ojos y tal vez incluso te tapas la cabeza con las sábanas. Pero la cara ahí sigue. Palpitando presencia. Derrochando temor y promesas de mundos oscuros y escondidos.
En ellos, como en Ellos, puedes encontrarte a ti también distinto. También oscuro. ¿Por qué no te enfrentas a este espejo de muerte?
Está muy chulo, el estilo me gusta mucho, frases cortas, con mucho significado.
ResponderEliminarTus otros escritos también me han gustado mucho, los leo siempre, pero como tú, en secreto.
Un saludo!
Me alegro, me alegro, de que haya alguien al otro lado =)
ResponderEliminar